mercredi, octobre 12, 2011

De cubi culitos y cubi culotes

Creo que he sido afortunado en esta vida. En promedio he disfrutado de cubi culotes a lo largo de ella.

En uno de mis primeros trabajos, me dieron una oficina para mí solito, si mal no recuerdo hasta baño tenía. Lo único malo era que tenía grandes ventanales hacia adentro y hacia afuera. Así que si quería yo hacerme pendejo dizque trabajando, pues tenía yo que ser muy ingenioso ya que toda la gente me veía. Aún así me las ingenié razonablemente bien, pues tuve una novia ahí (a pesar de que dicen que no se debe tener sexo con compañeras laborales), y entonces esperábamos a que oscureciera, que toda la gente del área se fuera, apagábamos las luces de la oficina, echaba yo llave, tendíamos una sábana en el piso, y a darle que es mole de olla. No es algo de lo que yo esté muy orgulloso, ahora que lo pienso en retrospectiva, debí haber pagado un hotel (más cómodo, más seguro, con TV, algunos hasta tienen minibar), pero en fin, lo hecho, hecho está.

Aquí hay un enlace acerca de tener sexo con compañer@s laborales.

En otro trabajo tuve un mini cubi culito, solo cabía un escritorio, un archivero y una silla. No tenía ventanas, pero la ventaja es que no lo compartía. Podía yo cerrar la puerta por dentro y dormirme, claro que no lo hacía yo ¿verdad? jaja. También la ventaja era de que ha sido el mejor trabajo pagado que he tenido.

¿Que por qué renuncié a él?

Podría yo enumerar 54,987 razones.



Razones: 1.- Por pendejo. 2.- Por superpendejo. 3.- Por requete pendejo. 4.-Por hiperpendejo ......................................................................................................................................................54,987.- Por megapendejo, jajaja.

Actualmente tengo un cubi culote, con grandes ventanales, sin baño. Solo que a como pintan las cosas en el futuro inmediato, lo más seguro es que me lo quiten y me manden a un mini cubi culito. Si tengo suerte, me lo darán para mí solito. Si tengo más suerte, estará lo suficientemente aislado auditivamente y podré seguirme echando mis flatulencias sin que me demanden ante la comisión de derechos humanos por pedorro y por agresión con gases tóxicos.

3 commentaires:

Amorphis a dit…

Pues yo nunca tuve uno para mi solito, aunque pensándolo bien nunca ni siquiera estuve en un lugar con cubiculos. mm, creo que no he vivido.

W a dit…

Yo ni a cubiculito llego...

Estoy en un bodegón rodeada de escuincles caguengues... así que ni te quejes...

:P

jess a dit…

Yo empecé con un cubículo popular, todos estábamos ahí, unos al lado de otros, con nuestras respectivas computadoras.

Luego, después de cinco años de estar así, mandaron remodelar la oficina porque ya necesitábamos más espacio para nuestras necesidades.

Y.... afortunadamente, me dieron mi propio cubículo, sin baño propio, pero con sofá y balcón.

Y dudo mucho que algún día lo abandone...
... A menos claro que me corran jejejeje.


Besos virtuales!!!!
Muuuuaaaaaacccccckkkkkk!!!!