mardi, août 02, 2011

Ayer

Ayer me sentía cansado. Hoy me siento rejo y tojo. Rejodido y tojodido. Con ganas de acostarme en la alfombra o en un reposet.

No aprendo, estoy negado para ello. Ya sé que después de una semana de vacaciones, necesito otra para reponer energía, agarrar juerzas.

También sé que cuando voy de vacaciones a la playa, no debo llevar calcetines, ni zapatos de vestir, ni pantalones, menos chamarras, y ahí voy de menso llevando y cargando todo eso.

Estoy tan awebado que no he podido descargar las fotos o el video.

Les voy a dar pistas. Había una playa del amor y otra del divorcio, jeje.

Nos contaba un americano de LA que hablaba perfectamente español, que en la playa del hotel donde él y su pareja se hospedaban, otra gringa se había metido a nadar y que las olas la habían jalado mar adentro, revolcado, madreado y desmadrado, de tal manera que solo porque un taxi acuático la rescató, sino ya la hubiesen cafeteado en los Estados Juntitos de América. Han de haber sido unas vacaciones inolvidables para ella, jeje. Por otro lado ¿que necesidad? habiendo internet, antes de ir a cualquier sitio tratas de averiguar que playas son seguras y cuáles no, dónde comer, donde pistear, donde chupar. No siempre lo virigüas, pero la lucha la haces por anticipado.

Iba yo a hablar de otros temas, pero tengo webis.

1 commentaire:

jess a dit…

Mmmm no....

No soy fan de las playas, siempre que he ido ha sido por mayoría de votos y voy toda mal geniosa por mi guerra con los trajes de baño, lonjas y celulitis.

jejejejeje.

Y sí, cuando uno llega de vacaciones necesita otra semana para descansar. :P

Besos virtuales!!!!
Muuuuuuaaaaaacccccckkkkkkk!!!