lundi, mai 25, 2009

Una noche de copas

Tenía razón Angeek. Más que pedir uno o dos kilos de pierna o de pechuga, debería haber ordenado dos kilos de lomo, jaja.

Y es que nunca he entendido la diferencia. Para mí es igual (que no lo es) el aguayón, el solomillo, el suadero, la falda, la costilla o la chuleta. No logro distinguirlos.

Es más el otro día fuimos a un restaurante y tenían, según, cortes de arrachera. Cuando la trajeron, me quedé con la duda si realmente lo era, o un pobre perro pagó el precio de andar por el vecindario.

El caso es que cuando la ví en la calle con sus jeans, su blusa ceñida, y sus zapatillas altas, me dije, no, pos sí, yo sí le entro.

Ya cuando se quitó la blusa, me entró la duda, para mí que no eran tan grandes, siendo que me había dicho que era talla 40. Me acordé de una vez que me dieron un cursillo rápido acerca de las tallas y las copas.

Según esto, y seguramente habrá como 100 bloggers (precisión: como 100 mujeres bloggers), bueno como cinco (mujeres bloggers), tampoco no hay que ser tan golosos, que me dirán si me equivoco o estoy en lo cierto. Quesque la talla se refiere a la medida alrededor del cuerpo, estilo circunferencia alrededor del tronco. Mientras que la copa se refiere más bien a la forma o elongación hacia afuera del tronco. Así, alguien puede ser talla 40 copa A y no tenerlas tan voluminosas, y por otro lado, alguien ser talla 36 copa D y estar mamérrima. Para la otra, tendré que preguntar acerca de las copas, y no incurrir en errores.

Bueno, la cosa no paró ahí. Cuando se quitó los jeans, se vieron sus piernas largas, blancas y torneadas. Y su cu....tis, ah, que cu...tis. Sin embargo algo no checaba. Fue cuando adoptó una posición de pie y de espaldas, que se vió que le faltaban caderas o pompas o algo. Algo le faltaba.

Así cuando Simbad dice que: "No existe cuerpo femenino más perfecto que aquel que esta compuesto por una armoniosa constelación de imperfecciones", pues yo dudo. Tal vez eran pocas imperfecciones o demasiadas. O la actitud, o un no se qué. Algo.

O siempre he sido muy, demasiado selectivo.

Por otra parte cuando leo a algún blogger de 18, 23 o 25 años decir que no nos entiende. Que si "él" hubiera encontrado ya a "alguien", seguramente no necesitaría buscar más; inmediatamente pienso: "eso de jalársela 10 veces diarias, no deja nada bueno".

Ah, y para aquellas bloggers que vengan a decirme que por qué tan exigente, ni que estuviera yo tan bueno. Pues les contestaría, que por eso hay tantos blogs, de dulce de chile y de manteca, je. En la variedad está el gusto.
  

4 commentaires:

jess a dit…

Tengo un amigo que es bueníiiisimo para eso de la talla de los bra, nomás ve a la chica en cuestión y neta que adivina la talla!!!

.... Para la boda de mi mejor amiga, le regalé lencería, pero en la tienda le marqué rápidamente a él para que me dijera de qué talla comprar el coordinado jaja... más se lo supo él, que yo.

Fíjate que yo sí creo que nos sentimos atraídos por los defectos de las demás personas.

... por eso alucino tanto a Cristiano R. jajaja!!

Besos virtuales!
Muuuuuaaaaaaaccccckkkkkk!!!

Maik Civeira a dit…

¿Tons cómo las querías? ¿Más grandes o qué?

pez a dit…

bueno, el punto es que envidio al amigo de jess. yo me equivoco mucho al tratar de adivinar

y también que lo busco y lo busco y lo encuentro (traducción: busco y busco y no encuentro y el tiempo se me acaba)

y aunque lo encontrara (tal vez) no estaría satisfecho. ya es una actitud de vida, lamentablemente

AndreaLP a dit…

No hay mujeres perfectas, todas somos una suma de imperfecciones. Las que ves en revistas están photoshopeadas, las de las películas están cuidadas por la correcta iluminación, trucos de edición y hasta dobles de cuerpo. Las mujeres reales, las que te topas todos los días, tienen (tenemos) detalles de imperfección: cicatrices, defectos, manías... y un sinfín de cosas que hacen que los hombres no nos logren comprender así que ni te esfuerces.