A gritos sí, y en algunos niveles. A sombrerazos no creo, pues ya (casi) nadie usa sombrero.
Que se resuelvan las cosas, es otra historia. Por lo general causan el efecto contrario. Resentimiento, frustración, ganas de chingarlos en reciprocidad bajita la mano, por debajo del agua.
No en todas las organizaciones o corporaciones. Ustedes saben bien en cuáles sí y en cuáles no.
Y luego quisieran sentarse a dialogar con las fuerzas opositoras, ja. Diálogos que por lo general (nuevamente) se resuelven o intentan hacerlo a fuerza de cañonazos de 50 mil pesos. Aquí la cosa es variable. Hay quien se vende por jitomates y quien exige dólares o euros, o pretende una residencia en las Lomas, que también viene resultando en Lomás jodido, pues ya sabemos como terminan los Judas.
Los Judas o los Jodas y considerando que en este país Quien no tranza, no avanza (dicen) seguimos en el hoyo.
Lo cual para algunos es muy reconfortante, pues según los conocedores En tiempo de guerra, cualquier hoyo es trinchera.
Si no entendieron, consuélense, yo tampoco.