Ignoro si el príncipe usó la expresión en la edición original o es una libertad tomada por el traductor. Poco importa.
Lo que sí es importante es que es casi seguro que todos hemos pasado por esa situación, la de ambicionar dos mujeres, dos trabajos, o dos cosas al mismo tiempo. Y quedarnos sin ninguna.
Lo bueno es que hay muchas tortas, aunque también muchos perros. Je.