Así sí da gusto ver jugar a México. Creo que lo que necesita el tri para ganar sus partidos es eso. Que juegue contra 10 y no contra 11, bueno si fuera posible contra 9. Que le den una ayudadita con un penaltie a favor en los primeros minutos del partido para que agarre confianza. Y sobre todo, lo más importante que el árbitro sea amigable.
Por lo tanto, he aquí mi recomendación para futuros partidos de México.
Si juega contra Brasil o Paraguay, que el árbitro sea argentino. Ahora que vayamos contra Argentina, que el árbitro sea brasileño, aunque con mala memoria, para que no se acuerde que les ganamos en el primer partido.
Si vamos (ojo, ahora que vamos ganando es "vamos", jeje) contra EU que el árbitro sea iraní o afgano. Si es contra Rusia, que el árbitro sea checheno. Si es contra Francia, que sea inglés. Contra Japón, que sea chino.
Con tan buenas noticias, hasta se nos olvida que la mamá del Chucky fue declarada lideresa vitalicia del sindicato de maistros. Y que a Hank Rhon le devolvieron su candidatura al gobierno de Baja California. Y que lo que le quitaron al chino, hay probabilidades que nos lo quiten los gueros. Pero no hay pex, con el pedro que nos aventamos por la victoria de los ratones, ni quien se acuerde que somos simples cachorros del imperio.