Ya ando debrayando (del verbo débrayer: interrumpiendo la conexión entre un mecanismo y el árbol motor, ¿qué quiere decir esto? algo así como pendejeando).
El otro día en el blog de una blogger preciosísima, suelto mi password, así, a lo buey. Por suerte ese día el anonyme andaba todavía más pendejo que yo, sino mi blog hubiera sido hackeado.
Tuve que cambiarlo a: latapadelatraslapadelsimboquíndelapapaloteradelsingapur (en francais, bien sûr).
Hoy vine nada más para decir que aparte de pederastas, y neocristeros, provocadores, con sus doce campanadas (doce cascabeles lleva mi caballo por la carretera ¿se acuerdan? y la carreta que va adelante ... ¿Joselito?).
Eh bien, doce trompetillas para los cuervos. Y soy decente, pude haber dicho doce mentadas de madre, pero no lo dije.