Si un día me lo ofrecieran a mí, yo lo tomaría. No tanto por el galardón sino por las coronas (o victorias o negras modelos que lo acompañan). Vivimos en un planeta de cínicos. Pero si tuviera un poquitín de vergüenza no lo aceptaría. Memín Pinguín, no yo.
Aún recuerdo cuando salí premiado a los 15 o 16 años, por andar (¿déjà?) con becarias del Conaculta. Y como acudí angustiado con un padrino boticario para que me diera un remedio, pues yo juraba que el tribilín se me caería a pedazos, jaja. Una simple pomada aplicada en los pelícanos y problema resuelto. Nada que ver con las terribles enfermedades que hoy nos acechan y aquejan.
"Sean responsables, no compren sexo" es la leyenda que promueven en Copenhague. Pinches hipócrates, digo hipócritas. Primero calientan el planeta con sus emisiones contaminantes y ahora quieren que los delegados no se calienten. Yo por eso ni voy, ni he ido ni iré a Copenhague. Prefiero hacer el gasto doméstico.
Ahora que si quieren ver nalgas gratis. Aquiles Baeza recomienda:
Dicen que se les ven a Stallone, a Kurt Russell, y a Van Damme.
Yo, paso sin ver, jajaja.