No me gusta el ruido. No lo soporto. Claro como en todo, la excepción confirma la regla. Hay ruidos que sí me gustan.
Por ejemplo en la película "Zulú"
http://www.bazuca.com/pelicula-7305415-Zulu
cuando los guerreros zulú (zulúes?) se van acercando al fuerte de los ingleses, hay un ruido como de un tren, el golpeteo de las lanzas con los escudos. Ese ruido ejerce una fascinación en moi.
Otros ruidos que me hipnotizan: el taconeo del son jarocho, del jarabe tapatío o del son de la negra. El flamenco. El Riverdance.
Y el ruido que invariablemente me hace voltear, es el de los tacones de mujer.
Luego sucede que la portadora de los tacones es una abuelita, y en esos casos, la hipnosis se interrumpe abruptamente. Pero por lo general, en 8 de cada diez casos, es una bella mujer la que los calza.
Oui, il y a des bruits que j'aime.