Siempre que vengo dispuesto a quejarme (ouchhh), la realidad global supera a nuestras patéticas realidades.
Un terremoto sacudió a China con saldo preliminar de 9000 víctimas, 900 de ellos estudiantes atrapados o enterrados vivos.
Bueno, como quiera me quejaré. Sino, no hay post. Llevo al pexipatiux a la escuela, en una encrucijada un camionzote guajolotero me echa la lámina y pasa primero. Observo que no trae placas y su número de identificación está semiborrado. Si me ha pegado, ni a quién reclamarle. Pinche país, pienso. "País de mier...coles de ceniza" le digo al pexipatiux. Cuando seas grande "salte del defectuoso y si puedes del país".
Después ya con calma, pienso que lo que dije fue muy visceral. Llego al trabajo, "abro" La Jornada y leo en Rayuela: Los precios de los alimentos, por la nubes. Lo mismo pasa con las medicinas, con la gasolina, con la electricidad, con...¿Creerán los que mandan que no hay límites?
Reflexiono: ayer fui a comprar un enjuague bucal para que, como dice Mafalda, la boca no me apeste a hocico de burro. Costo: $125. Un Slim-Fast para mantenerme esbelto, por lo menos de los fémures hacia abajo. Costo: $135. Llenado del tanque de gasolina. Costo: $250. Comida rápida: $300. La uta verificación no la pasó mi auto, quesque arroja mucho humo y le suena todo. Costo de la mordidiux: $900.
Debería yo irme a lugares más tranquilos que el DF. Por ejemplo, a Culiacán, Sinaloa; o a Tijuana, B.C.; o a Ciudad Juárez, Chih.; o a Reynosa, Tamps.; o a Tlalpan.
Sigo leyendo el periódico. ¡Madres!!!! En todos los lugares mencionados se ha cargado patas de cabra a decenas de mexicanos.
Pinche país, necesito que vengan unos Aliens y me abduzcan. Me lleven a un planeta lleno de mujeres hermosas, voluptuosas, pechugonas, caderonas. Mamasotas, pues.
Aunque con lo salado que ando, posiblemente la dichosa abducción tenga efectos colaterales y me vuelva yo puto.