Almas sensibles, absténganse de leer.
Si no me hicieron caso, ya qué. Lean:
Yo he tenido cansancio excesivo los últimos diez años, y escalofríos hoy en la mañana con la dichosa ley del estado de ecección (es que dicen los burrasnos que en todos lados hay un corrector de estilo).
Esto es para la querida Mafis.
Y esto para que recuerden que no somos nada. ¿A cómo chingaos no? Sí somos. Somos S-E-R-D-N-E-C (regarder devant un mirroir, jaja).
Pero yo digo que no hay por qué preocuparse (en este momento, hoy, esta semana, este mes) pues: 1.- no hay vacuna, 2.- aunque hubiera, no alcanzaría para todos, 3.- aunque alcanzara, cada quien tiene un destino predeterminado.
Y si no lo creen, vean al conductor del tren suburbano (CAF) que iba tripulando el tren que chocó contra el otro.