Nunca me había fijado que una vez que eliminan a las potencias mundiales de futbol como México (jaja), Brasil, Argentina, Francia, Italia, Inglaterra (jeje), dejo de mantener mi interés en el Mundial. Por un lado quisiera que ganara Alemania, los caballeros teutones, pero por el otro que fuera alguien diferente, tipo Holanda, España, o el mismo Uruguay (quien ya fue campeón en 1930).
El fin de semana vi la película "Cadillac Records" con el tipo que sale en "El pianista". Me gustó pese a que no la vi completa por estar peleando con mi media naranja, que a estas alturas del partido dice que yo ya soy más bien un limón ácido y amargo. Al único que reconocí en la película fue a Chuck Berry, a los otros en su casa los conocen y les hablan de tú, jeje. Casualmente la película era original comprada en Sears en 99 pesos. Hay otras que son vomitivas y que cuestan más.
También vi y sí ya sé, tiene tiempo que salió en pantalla, la de "The reader (el lector)" con otra más de mis novias, Kate Winslett, y Ralph Fiennes. No he visto muchas películas que traten el tema de la Alemania de la posguerra, pero siento que son muy interesantes. Por un lado me deprime un poco ver ese tipo de películas que abarcan un periodo de varios años, pues me recuerda que los que están en el primer círculo, pronto ya no lo estarán, y que yo que estoy en el segundo círculo pasaré a formar parte del primero, con lo que ello implica. También me encabronó un poco la parte en donde Hanna, por no querer revelar que es analfabeta, se echa la culpa de ser una de las seleccionadoras SS en los campos de la muerte. Y me maravilló cuando Bruno Ganz dice algo así como "(en el dominio o campo de las leyes) no es tan importante saber si algo fue malo o no, sino si fue o no legal" (refiriéndose al Holocausto). Me imagino que en el caso de los niños de Hermosillo es parecido, todos sabemos que Bours, Molinar Horcasitas, o Karam son unos monstruos o en todo caso cargan con la maldad a cuestas, sin embargo la SCJN (que alberga a otro tipo de demonios) solo dictaminó si fue o no legal su proceder.
A causa de mis propios demonios, quiero creer que alguien como Hanna (Kate Winslett) que haya hecho algo parecido en su vida (puesto que la película no se basa en la vida de alguien), sería capaz de redimirse por el solo hecho de haber amado, y que no obstante haberse suicidado (en la película) fuese capaz de obtener un perdón divino.
Si no entendieron, no se preocupen, es lunes, me cuesta trabajo coordinar las ideas, jaja.