¿Por qué? Imagino que es mala suerte para ello. No se me da el sacármela, ni seguido ni de vez en nunca.
No obstante, la esperanza muere al último. De ser mujer o TV (travelo) o Tranny, yo creo me llamaría Esperanza, je.
Así en estas fechas, casi a cualquier tienda que vayas, tienen la "promoción" de que en la compra de 500 o mil pesos o más de mercancía, te haces acreedor a uno o varios boletos de una rifa para sacarse 100 mil pesos y comprar más porquerías en dicha tienda, o para ganar dos Touaregs, pantallas planas, etc.
Y si uno había hecho el gasto de digamos trescientos pesos, pues ahí está el gancho para seguir comprando chácharas hasta llegar a los 500 y que le den a uno su(s) boleto(s).
Boletos de rifas que por lo general nunca sabe uno quién se la saca. Para esto en el talón del boleto anota uno: nombre, dirección, código postal, colonia, ciudad, estado, país, teléfono fijo, teléfono móvil, correo electrónico, a qué horas va uno por el pan, etc. Yo me pregunto ¿para qué chingaos? como quiera si te la llegaras a sacar nunca te avisan los mal nacidos.
Entonces me asalta la duda existencial ¿me la he llegado a sacar y simplemente no me avisan? o ¿nunca me la he sacado?
Orinita mismo, me imagino que es por la época invernal, a muchos les da por tener dudas o pedos existenciales ¿quién soy? ¿qué hago aquí? ¿a qué vine? ¿ya me toca irme? ¿hay un camote a la vuelta de la esquina esperando por mí? etc.
Yo mismo hoy en la mañana estando encamado me desperté con la duda ¿debo seguir en este trabajo o no? ¿si me voy a otro me seguirán pagando lo mismo por hacerme buey? ¿recibiré aguinaldo, reparto de utilidades, bono de impuntualidad, prima o vecina vacacional?
Ya les he dicho que cuando me asaltan las dudas y la ansiedad existencial, el que la paga es el tribilín. Lo agarro del pescuezo y lo zangoloteo rudamente.
Otros no sé si agarran a su tribilín respectivo, al de su roomie o simplemente practican su onanismo mental, el caso es que van a este tipo de
páginas y sueltan ahí toda su imaginación.
Lo que me hace pensar que en México, con todo y crisis económica, de salud, existencial, de seguridad, social y política, andamos (casi) todos como burros en primavera. Y de eso se aprovechan (a veces) las ratotas de dos patas, pues fácilmente uno de ellos pudiera anunciarse como: "soy una mujer en busca de aventuras, sin compromisos, ando super urgida ..."
Y entonces saca uno una cita y ahí va uno de wey, solo para encontrarse con un "François la sensualité" en el mejor de los casos, o con un par de ratas o secuestradores, en el peor de ellos.
Jajajaja, jodidos y además calenturientos.